Ya jamás volveré a entregarle mi corazón a cualquiera, sólo a alguien que me quiera y me valore de verdad, alguien con quien pueda ser yo misma y que me quiera siendo así. 

Y sé que costará, pero lo encontraré; porque no existirán los príncipes azules, pero sí existen esos príncipes, que no tendrán corona, ni palacio, ni siquiera riqueza, pero son mucho más valiosos que un príncipe de verdad, porque tienen un corazón inmenso, que no les cabe en el pecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario